Sábado 18 de noviembre de 2017
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POLITICA | 23.17.2017

Triunfo oficialista y desafíos para el peronismo

La Alianza CAMBIEMOS obtuvo un contundente triunfo en las provincias más pobladas del país, lo que interpretan desde el gobierno como un respaldo para las políticas que pretende implementar en el futuro inmediato. Sucedió lo que en un principio parecía obvio ya que los votos de Sergio Massa, que no cesa de retroceder desde 2013, fueron para el oficialismo. En conferencia de prensa, Mauricio Macri sostuvo que “los argentinos no deben temerle a las reformas” y que seguirá tomando deuda. El kirchnerismo se consolidó como la principal alternativa opositora pero con la certeza de que con lo que tiene no alcanza.

La “madre de todas las batallas” fue para el gobierno nacional. CAMBIEMOS obtuvo en la provincia de Buenos Aires el 41,38% de los votos contra un 37,25% de Unidad Ciudadana y ganó la pulseada por el tercer senador y así será que Gladys González ingresará a la cámara alta. Además, el avance electoral del gobierno también se extendió a Santa Fé, Mendoza, Córdoba y a la ya conquistada Capital Federal.

En la pelea por el “voto útil” el oficialismo logró quedarse con buena parte de los votos que en las PASO fueron para Sergio Massa. Este último fue el gran perdedor de la provincia de Buenos Aires. Bajó de 15,53% a 11,03% en dos meses. El tigrense deberá replantearse su posicionamiento de ahora en adelante porque la estrategia de oposición amistosa no le ha resultado. Ante el original o la copia, el electorado se ha volcado por el original. Lo mismo sucedió con Martín Lousteau en Capital Federal y con Juan Manuel Urtubey en Salta.

En Santa Fé, CAMBIEMOS logró revertir la pequeña ventaja con la que el Frente Justicialista, encabezado por Agustín Rossi, había ganado en las elecciones primarias. Ayer, el macrismo santafesino ganó por una diferencia de doce puntos, mientras que el socialismo gobernante en la provincia quedó en tercer lugar. Así las cosas, los resultados en la provincia fueron: CAMBIEMOS 37,78%, el Frente Justicialista 25,85% y el Frente Progresista Cívico y Social 14,63%.

En Córdoba también fracasó el filo-oficialismo del gobernador Juan Carlos Schiaretti. Encabezado por el ex árbitro de fútbol, Héctor Baldassi, CAMBIEMOS se quedó con un importante triunfo. Obtuvo el 48,37% de los votos contra un 30,52% de Unión por Córdoba, la fuerza de Schiaretti. Mientras que el kirchnerismo cordobés (Frente Córdoba Ciudadana) apenas alcanzó el 9,72%.

En Mendoza, gobernada por el radical Alfredo Cornejo, el oficialismo logró una amplia victoria contra el peronismo, que conformó el Frente Somos Mendoza. La diferencia fue a favor de CAMBIEMOS por algo más de veinte puntos (45,67% a 25,39%).

A las respectivas victorias del oficialismo en las provincias más pobladas del país se le suma el anunciado triunfo en la Capital Federal, gobernada por el PRO desde 2007 y cuna de la fuerza nacional que hoy conforma la Alianza CAMBIEMOS. La lista encabezada en dicho distrito por Elisa Carrió obtuvo el 50,93% contra el 21,74% que consiguió Daniel Filmus al frente de Unidad Porteña.

Desde 1983 a esta parte, la primera elección de medio término después de un cambio de gobierno siempre le fue favorable a los oficialismos. A excepción del gobierno de la Alianza que, en los meses previos a la masacre de diciembre de 2001, perdió en su primera, y única, contienda electoral legislativa. Sin embargo, el triunfo del oficialismo no deja de ser lo suficientemente contundente como para sentirse respaldado e iniciar el pack de reformas que se prevén para los próximos meses. En una conferencia que brindó en Casa Rosada esta mañana, Mauricio Macri, en compañía del jefe de gabinete Marcos Peña, adelantó que la reforma laboral será negociada sector por sector y que mientras siga existiendo déficit fiscal en el país, se seguirá financiando a través del crédito externo.

Por su parte, la oposición peronista dividida afrontará el desafío de pensar una estructura superadora para 2019. Quienes se han autodenominado como opositores responsables, “dadores de gobernabilidad”, no les ha ido bien en esta elección. Capitaneados por el senador Miguel Pichetto, Urtubey y Schiaretti, pretendieron en el último tiempo mostrarse a través de diferentes movimientos como reconstructores del peronismo ante una esperada derrota de Cristina Fernández de Kirchner en Buenos Aires.

Sin embargo, los resultados no les han sido favorables y el 37% obtenido por la ex presidenta en la provincia con más electores la continua ubicando al frente en la nómina de dirigentes peronistas opositores al gobierno. En la semana previa a las elecciones, dirigentes del massismo proponían a Política&Medios que la reconstrucción del peronismo sería sin el ala kirchnerista. Después de bajar casi treinta puntos en cuatro años no parecerían tener el respaldo para concretar ese deseo.