Sábado 18 de noviembre de 2017
Facebook Twitter Instagram RSS
ECONOMIA | 30.17.2017

El gobierno anunció un ajuste en las jubilaciones

Si se modifica la fórmula, los jubilados a partir de 2018 cobrarían la mitad de los aumentos que estipula la actual Ley de Movilidad Jubilatoria.
Si se modifica la fórmula, los jubilados a partir de 2018 cobrarían la mitad de los aumentos que estipula la actual Ley de Movilidad Jubilatoria.

En consonancia con el pedido del Fondo Monetario Internacional, el oficialismo busca modificar la fórmula de aumentos anuales de jubilaciones y pensiones. De aprobarse la reforma, los jubilados a partir del 2018 percibirían la mitad de los aumentos que establece la actual legislación.

En el Centro Cultural Kirchner, y delante de gobernadores, gremialistas y empresarios, el Presidente Mauricio Macri anunció un paquete de reformas económicas, laborales y previsionales, aprovechando el aire que le dió el reciente triunfo en las legislativas.

Una de las reformas más peligrosas, es la modificación de la actual legislación sobre Movilidad Jubilatoria. La Ley 26.417, sancionada en 2009, prevée dos aumentos anuales establecidos a partir de una fórmula que contempla los ingresos en el sistema previsional. El gobierno en febrero de este año había anunciado su intención de cambiar esa fórmula y de subir la edad jubilatoria para los trabajadores que aún están en actividad.

Los aumentos establecidos por esa Ley, preveen una actualización automática en dos tramos al año, a partir del cálculo de las variaciones producidas en los recursos tributarios del SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino) comparando semestres idénticos de años consecutivos. Además, la fórmula contempla el índice general de salarios determinado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos o la variación del RIPTE -índice basado en la Remuneración Imponible promedio de los trabajadores estables- publicado por la Secretaría de Seguridad Social.

Actualmente, de ambos índices se aplica el más favorable, y para calcular el ajuste, se toman los datos obtenidos durante el lapso enero-junio para el ajuste de septiembre del mismo año, y julio-diciembre para el ajuste a aplicar en marzo del año siguiente. Al incluir ambos componentes se asegura que los haberes jubilatorios seguirán la evolución de los salarios, a la vez que acompañarán el aumento de los ingresos al Sistema Previsional.

El oficialismo busca modificar este cálculo y anclar la movilidad jubilatoria al índice de inflación proyectado por el gobierno, con números mucho menores a los actuales. Para el 2018, estiman un 10%, el mismo porcentual de aumento que le ofreció la gobernadora María Eugenia Vidal a los trabajadores estatales bonaerenses. Teniendo en cuenta que con la Ley de Movilidad los jubilados este año tuvieron un 22% de aumento, no sólo que no le podrán empatar a la inflación sino que perderían, por lo menos, un 11% de su poder adquisitivo respecto a este año.

No llama la atención que el anuncio haya sido hoy, día que comienza una nueva misión del FMI en la ciudad de Buenos Aires. El organismo había recomendado en 2016 la posibilidad de “indexar los beneficios a la inflación desde 2019 en adelante” con el objetivo de “reducir el actual déficit a 20 puntos del PBI”. Se estipula que lo que no cobrarían los jubilados, sería para pagar los intereses de la deuda que el gobierno contrajo en los últimos dos años.

El punto que todavía no se animó a tocar fue el del aumento de la edad jubilatoria, aunque en varias oportunidades el Presidente manifestó su intención de aumentarla, por lo que no se descarte que lo haga en los próximos meses.