Sábado 18 de noviembre de 2017
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POLITICA | 1.17.2017

Una reforma a favor del patrón

Mientras salen a la luz los puntos fundamentales de la reforma laboral que propone el ejecutivo, la mesa de la CGT se juntará para evaluar los informes de sus abogados. El derecho laboral está basado en un principio de desigualdad del trabajador con respecto al empleador. Sin embargo, la reforma va en sentido contrario.

Luego del discurso en el que el presidente Mauricio Macri propuso el "reformismo permanente" que pretende encarar el gobierno en los próximos dos años, se empezaron a conocer, a través de "borradores" de los proyectos, los puntos esenciales de las reformas. El derecho laboral está basado en el principio fundamental de desigualdad entre el trabajador y empleador. La reforma laboral que prepara el ejecutivo va en contra de ello.

El gobierno pretende modificar el principio de irrenunciabilidad que establece que el trabajador no pueda renunciar a lo que reza la ley de contrato de trabajo ni a lo que establezcan los convenios colectivos e individuales. En segundo lugar, otra modificación que pretende introducir Macri es lo que se conoce como ius variandi, que permitiría al empleador cambiar unilateralemten las condiciones laborales.

Con sólo estas dos modificaciones, las presiones que un empleador puede ejercer sobre los trabajadores para ceder en sus derechos laborales es desproporcional a la capacidad que el obrero tiene para enfrentarlas. Esto sumado a la desocupación creciente desde la asunción de CAMBIEMOS al poder que naturalmente tiende a la baja salarial.

Por su parte, la dirigencia gremial nucleada en la CGT se reunirá para que los abogados de la central obrera comuniquen sus análisis sobre la letra chica de la reforma. Durante las últimas semanas, el triunvirato cegetista se ha mostrado con la vara demasiado baja para afrontar las negociaciones en torno a la reforma laboral. El avace del gobierno tras las elecciones legislativas y la falta de legitimidad en las bases, hacen que la respuesta de la conducción sindical esté sembrada por un mar de dudas.

Entre otras variantes que se incluirían en la reforma laboral que el gobierno ansía implementar están la eliminación de horas extras para transformarlas en un paquete de debe alcanzar cierta cantidas de tiempo adicional trabajado para ser percibido como trabajo extraordinario; la posibilidad de extender la jornada laboral dos horas y a la jornada siguiente trabajar menos; reducción de multas por despido de trabajadores no registrados; y un acotamiento de las indemnizaciones.

Al igual que Temer en Brasil, Mauricio Macri impulsa una reforma laboral con la vieja convicción de que a menos derechos laborales mayor inversión privada. No se le puede exigir a un gobierno de CEos y patrones de estancia que conciban al derecho laboral como un equilibrio entre la evidente desigualdad entre el trabajador y el empleador. La dirigencia política opositoria y sindical deberá ser la encargada de cuidar el trabajo argentino.

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