Lunes 19 de febrero de 2018
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DD.HH. | 9.18.2018

Hoy se dictará la sentencia contra 17 policías por la Masacre del penal de Magdalena

En el hecho sucedido en 2005 fallecieron 33 internos. El proceso judicial comenzó en agosto de 2017, después de doce años de la tragedia. La decisión estará a cargo del Tribunal Oral Federal N°5 de La Plata.

Hoy a las 12 el Tribunal Oral Federal N°5, compuesto por Carmen Palacio Arias, Ezequiel Medrano y María Isabel Martiarena, dictará la sentencia contra 17 agentes penitenciarios acusado de ser los responsables del incendio en el pabellón 16 de la unidad penal n°28 de Magdalena, en el que murieron 33 personas, en 2005.

Además, se encuentran entre los acusados dos funcionarios del servicio penitenciario: el por entonces jefe de la unidad, Daniel Oscar Tejeda, y el ex jefe de seguridad interior, Cristian Núñez.

Durante los cuatro meses que duraron las audiencias, declararon sobrevivientes de aquel día, a pesar de las amenazas de agentes del servicio penitenciario. “Un testigo declaró llorando porque lo habían amenazado” contó la madre de una de las víctimas.

El Colectivo de Investigación y Acción Jurídica (CIAJ) patrocina a dos familias de las víctimas de la Masacre. La abogada Sofía Caravelos anticipó que “tenemos expectativas de que la sentencia pueda sobrepasar los límites de la responsabilidad personal de los penitenciarios y tratar de que pueda incidir en las políticas de seguridad del Estado provincial”.

Además, remarcó la importancia de que haya dos funcionarios entre los acusados. “Para el CIAJ era importante establecer las responsabilidades de los penitenciarios que estuvieron esa noche en la unidad de Magdalena y también las del Ministerio de Justicia y el Servicio Penitenciario” resaltó Caravelos.

Qué pasó la noche del 15 de octubre de 2005

Mientras los internos del pabellón 16 organizaban el lugar para el día de la madre, agentes del Servicio Penitenciario N°28 de Magdalena reprimieron a las 58 personas que se encontraban ahí, bajo la excusa de una discusión entre los presos.

La feroz represión generó un incendio en el pabellón y la reacción de los agentes fue retirarse del lugar y cerrar la puerta para que nadie pueda salir. Así fue como 33 internos fallecieron producto de la inhalación de los gases tóxicos que generó la combustión de los colchones de poliuretano, monóxido de carbono y el ácido cianhídrico, por lesiones en sus cuerpos y por estréss por calor.

En lugar de llamar a los bomberos, los agentes penitenciarios se mostraron más preocupados por no permitir que los internos de otros pabellones interfirieran en el rescate de sus compañeros. Cuando el cuerpo de bomberos llegó a la Unidad ya era tarde. El saldo fueron 33 muertos, en lo que fue la mayor masacre dentro de una cárcel desde el retorno a la democracia.